miércoles, 1 de abril de 2009

¿Por qué carmelita?

Siendo sincero, tengo que reconocer que no estoy muy inspirado para escribir estos días, quizás este tiempo, que está un poco loco, que a veces hace frío, a veces calor, y acabo muchos días con dolor de cabeza. Pero me he dicho, de hoy no pasa, porque si lo dejo, pasa el tiempo y no escribo nada. Así que me he decidido a escribir un poco como nació mi vocación, y por qué me hice carmelita.

En primer lugar, debemos reconocer factores externos que han influido en cierto modo en mi vida.

En primer lugar el nacer en un país, donde la mayoría de la población se "declara católicos". Si hubiera nacido en un país de mayoría musulmana, seguramente sería un musulman convencido, y no creo, como dicen, que buscando la verdad, me convirtiera al catolicismo, quizás podría llegar a ser un "cristiano anónimo", porque "no todos los que dicen Señor Señor se salvan, sini aquellos que hacen la voluntad del Padre".

En segundo lugar, recibí una educación cristiana madura por parte de mis padres. En cierto modo, he recibido una buena educación cristiana, donde no debía ir a misa "porque sí" sino porque tiene un sentido, "no ser cristiano solo 45 minutos a la semana" sino "hacer mi vida cristiana". A ello me ayudado el ejemplo de la gente que me ha rodeado.

En tercer lugar, nací en un pueblo con raíces carmelitas. Sí, Onda (mi pueblo, tengo que hacer publicidad), quieran o no quieran, tiene una gran tradición carmelitana, para muestra un botón, sólo hay que ver el número de ujeres que se llaman Carmen en mi pueblo. Y es en mi pueblo, donde he estudiado en el colegio de los carmelitas, he crecido en su parroquia, y he madurado mi fe con la ayuda de ellos.

Después, a estos factores, se deben añadir (o sería el proceso contrario, no lo sé) los factores internos, que hiceron que me decidiera a seguir a Cristo un poco más de cerca.

Ya lo he contado bastantes veces, así que diré solamente algunas pinceladas. Después de tener una vida llena de actividad (como todos en esta sociedad occidental), después de terminar la carrera, mi vida sufrió un gran cambio, donde todo se paró, y tuve tiempo de pensar que quería hacer de mi vida. Después de pasar un tiempo largo, en el que preparé oposiciones y también trabajé, no encontraba sentido a mi vida porque no quería ver la realidad a la que estaba llamado, al fin, me decidí a entrar en el Carmelo el 22 de agosto de 2005. Estaba en Alemania, había ido al encuentro mundial de la juventud con el Papa, y allí me decidí, me hago carmelita. Y me decanté por carmelita, porque unos meses antes estuve haciendo una experiencia en Salamanca, en la casa de formación, y me enamoré de la vida fraterna, de la hospitalidad, "del amor entre los hermanos". Al final respondí afirmativamente a la voz que me martilleaba día y noche en mi corazón que me decía "ven y sígueme".

Ahora, ya han pasado más de 3 años y medio de aquello. Me siento muy felíz siendo carmelita, aunque a veces llegan las dudas, las tentaciones de dejarlo todo, me veo muy frágil, pero vamos adelante. Pero me pregunto. ¿reflejo yo ese amor a los hermanos del que me enamoré? ¿soy signo de fraternidad? O en cambio, domina mi egoísmo, mi individualismo,... En fin, estoy trabajando un material sobre ello, ya os contaré los resultados.

Un fuerte abrazo para todos,y espero que no os haya aburrido.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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