miércoles, 10 de noviembre de 2010

Papa Benedicto XVI visita Santiago de Compostela (II)

Resumen homilía de la misa
En el punto de partida de todo lo que el cristianismo ha sido y sigue siendo no se halla una gesta o un proyecto humano, sino Dios, que declara a Jesús justo y santo. A nosotros, queridos hermanos, nos toca hoy seguir el ejemplo de los apóstoles, conociendo al Señor cada día más y dando un testimonio claro y valiente de su Evangelio. No hay mayor tesoro que podamos ofrecer a nuestros contemporáneos.   

El Evangelio que acabamos de escuchar, invitan a vivir desde la humildad de Cristo que, siguiendo en todo la voluntad del Padre, ha venido para servir, «para dar su vida en rescate por muchos» (Mt 20,28). Para los discípulos que quieren seguir e imitar a Cristo, el servir a los hermanos ya no es una mera opción, sino parte esencial de su ser. 

A todo hombre que hace silencio en su interior y pone distancia a las apetencias, deseos y quehaceres inmediatos, al hombre que ora, Dios le alumbra para que le encuentre y para que reconozca a Cristo. Quien peregrina a Santiago, en el fondo, lo hace para encontrarse sobre todo con Dios que, reflejado en la majestad de Cristo, lo acoge y bendice al llegar al Pórtico de la Gloria.

¿Cómo es posible que se haya hecho silencio público sobre la realidad primera y esencial de la vida humana? ¿Cómo lo más determinante de ella puede ser recluido en la mera intimidad o remitido a la penumbra? Los hombres no podemos vivir a oscuras, sin ver la luz del sol. Y, entonces, ¿cómo es posible que se le niegue a Dios, sol de las inteligencias, fuerza de las voluntades e imán de nuestros corazones, el derecho de proponer esa luz que disipa toda tiniebla? Por eso, es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Papa Benedicto XVI visita Santiago de Compostela

Supongo que ya sabréis, que el Papa B16 ha estado durante dos días en mi país, en España. Por diversas circunstancias no pude hacer un seguimiento de su visita, así que después de un rápido vistazo a los periódicos, decidí ir a la fuente del verdadero mensaje del Papa. Sí, digo verdadero, porque el mensaje que quieren dar los periódicos es otro totalmente distinto, y hablando en forma general, os aconsejo, que si queréis hacer un juicio de valor sobre cualquier noticia, primero comparad la noticia en distintos periódicos y de distintas posturas y luego, si es posible, acudid a la fuente de la noticia, ya sabéis de sobra que detrás de cada titular hay una ideología y un mensaje a trasmitir. He hecho un resumen de los dos primeros discursos que el Papa dio en Santiago, os lo dejo por si os interesa. Otro día pongo el resumen de la homilía y disfrutad del vídeo si no lo habéis visto.

Discurso del Papa en la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto 

internacional de Santiago de Compostela
En lo más íntimo de su ser, el hombre está siempre en 
camino, está en busca de la verdad. La Iglesia 
participa de ese anhelo profundo del ser humano y 
ella misma se pone en camino, acompañando al hombre 
que ansía la plenitud de su propio ser. Al mismo tiempo, 
la Iglesia lleva a cabo su propio camino interior, aquél 
que la conduce a través de la fe, la esperanza y el amor, 
a hacerse transparencia de Cristo para el mundo.  
Ésta es su misión y éste es su camino: ser cada vez 
más, en medio de los hombres, presencia de Cristo
“a quien Dios ha hecho para nosotros sabiduría, 
justicia, santificación y redención” (1 Co 1,30). 
Por eso, también yo me he puesto en camino 
para confirmar en la fe a mis hermanos (cf. Lc 22, 32).
Vengo como peregrino en este Año Santo Compostelano 
y traigo en el corazón el mismo amor a Cristo que 
movía al Apóstol Pablo a emprender sus viajes, 
ansiando llegar también a España (cf. Rm 15,22-29). 
Deseo unirme así a esa larga hilera de hombres y mujeres 
que, a lo largo de los siglos, han llegado a Compostela 
para ponerse a los pies de Santiago y dejarse transformar 
por el testimonio de su fe. Ellos, con la huella de sus 
pasos y llenos de esperanza, fueron creando una vía 
de cultura, de oración, de misericordia y conversión
que se ha plasmado en iglesias y hospitales, 
en albergues, puentes y monasterios. De esta manera, 
España y Europa fueron desarrollando una fisonomía 
espiritual marcada de modo indeleble por el Evangelio.
Como el Siervo de Dios Juan Pablo II, que desde 
Compostela exhortó al viejo Continente a dar nueva 
pujanza a sus raíces cristianas, también yo quisiera 
invitar a España y a Europa a edificar su presente 
y a proyectar su futuro desde la verdad auténtica 
del hombre, desde la libertad que respeta esa verdad 
y nunca la hiere, y desde la justicia para todos, 
comenzando por los más pobres y desvalidos
Una España y una Europa no sólo preocupadas 
de las necesidades materiales de los hombres, 
sino también de las morales y sociales, de las espirituales 
y religiosas, porque todas ellas son exigencias genuinas 
del único hombre y sólo así se trabaja eficaz, íntegra 
y fecundamente por su bien.
Saludo del Papa en su visita a la Catedral de 
Santiago de Compostela 

Peregrinar no es simplemente visitar un lugar cualquiera
para admirar sus tesoros de naturaleza, arte o historia. 
Peregrinar significa, más bien, salir de nosotros 
mismos para ir al encuentro de Dios allí donde Él se ha 
manifestado
En este Año Santo Compostelano, como Sucesor de Pedro,
he querido yo también peregrinar a la Casa del Señor 
Santiago, que se apresta a celebrar el ochocientos 
aniversario de su consagración, para confirmar vuestra fe y 
avivar vuestra esperanza, y para confiar a la intercesión del
Apóstol vuestros anhelos, fatigas y trabajos por el Evangelio.
Al abrazar su venerada imagen, he pedido también por todos
los hijos de la Iglesia, que tiene su origen en el misterio de
comunión que es Dios. Mediante la fe, somos introducidos
en el misterio de amor que es la Santísima Trinidad. 
Somos, de alguna manera, abrazados por Dios, 
transformados por su amor. La Iglesia es ese abrazo 
de Dios en el que los hombres aprenden también a 
abrazar a sus hermanos, descubriendo en ellos
la imagen y semejanza divina, que constituye la verdad
más profunda de su ser, y que es origen de la genuina 
libertad.

Entre verdad y libertad hay una relación estrecha y 
necesaria. La búsqueda honesta de la verdad, 
la aspiración a ella, es la condición para una auténtica 
libertad. No se puede vivir una sin otra. La Iglesia, que 
desea servir con todas sus fuerzas a la persona humana
y su dignidad, está al servicio de ambas, de la verdad y 
de la libertad. No puede renunciar a ellas, porque está 
en juego el ser humano, porque le mueve el amor al 
hombre, «que es la única criatura en la tierra a la que
Dios ha amado por sí misma» (Gaudium et spes, 24),
y porque sin esa aspiración a la verdad, a la justicia y 
a la libertad, el hombre se perdería a sí mismo.





sábado, 6 de noviembre de 2010

Carmelo florido

El otro día, salía en  CITOC (el boletín de información carmelita) la siguiente noticia, un verdadero ejemplo de Carmelo florido:

"El Papa Benedicto XVI ha concedido la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice a sor Teresa-Joseph, O.Carm., hermana de “Corpus Christi Carmelites”, por su particular servicio a la Iglesia, especialmente en beneficio de la juventud.
Sor Teresa-Joseph fue propuesta por sus amigos y ex compañeros del “YOI Glen Parva”, prisión para delincuentes menores cerca de Leicester, Gran Bretaña, donde ejerció el servicio pastoral durante muchos años.
Por encontrarse actualmente hospitalizada, la distinción le fue entregada el 25 de octubre a través de su párroco. Está previsto que después de su recuperación se celebre una ceremonia adecuada con la asistencia del obispo.
La medalla Pro Ecclesia et Pontifice es la más alta distinción papal que puede recibir un religioso".

Es una noticia que me llena de alegría, porque es un ejemplo de como el Carmelo está vivo, está florido. No podemos dejarnos llevar por el derrotismo, por el pesimismo ("no tenemos vocaciones; somo viejos; en Europa es difícil trabajar,..."). Debemos crear comunidades que den vida (ecosistemas) y que no solamente la absorban, y simplemente se dediquen a sobrevivir en los ecosistemas, porque si estos no se renuevan y se adaptan, acaban desapareciendo. ¿Qué podemos hacer ante las nuevas situaciones que crea nuestra sociedad? ¿Entendemos el lenguaje con que nos están pidiendo ayuda? ¿Qué hacemos ante temas tan actuales como son el divorcio, la homosexualidad, o el sistema capitalista? En fin, a vino nuevo odres nuevos.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Presente y eternidad

Es realmente presente que hace una eternidad que no escribo en el blog, espero empezar una nueva etapa de este humilde blog, pero para ello, voy a cambiar el enfoque, más bien, voy a intentar ampliar el horizonte, y a parte de mis sentimientos y pensamientos, voy añadir textos que me han impactado, alguna que otra noticia de la actualidad eclesial... En fin, perdonad por mi egoísmo durante estos últimos meses, he recibido mucho y no he sabido dar. Así, que como hay más alegría en dar que en recibir, empezamos con un texto de C.S. Lewis:

"Los humanos viven en el tiempo, pero nuestro Enemigo les destina a la Eternidad. Él quiere, por tanto, creo yo, que atiendan principalmente a dos cosas: a la eternidad misma y a ese punto del tiempo que llaman el presente. Porque el presente es el punto en el que el tiempo coincide con la eternidad. Del momento presente, y sólo de él, los humanos tienen una experiencia análoga a la que nuestro Enemigo tiene de la realidad como un todo; sólo en el presente la libertad y la realidad les son ofrecidas. En consecuencia, Él les tendría continuamente preocupados por la eternidad (lo que equivale a preocupados por Él) o por el presente; o meditando acerca de su perpetua unión con, o separación de, Él, o si no obedeciendo la presente voz de la conciencia, soportando la cruz presente, recibiendo la gracia presente, dando gracias por el placer presente" (Cartas del diablo a su sobrino).

Puede que sea un poco difícil de entender, pero se trata de un diablo, que habla a su sobrino de como el Enemigo (Dios) actúa en los humanos en la cuestión del tiempo. Me encanta la frase en negrita, presente igual a eternidad. Quiero vivir el presente, he estado mirando al futuro incierto, por querer escapar de la realidad presente, pero me he dado cuenta que ahora estoy aquí, en Roma, y que mi misión es anunciar el Reino aquí y ahora (hic et nunc).

Por eso quiero vivir mi presente, porque el presente proviene del pasado y se abre a un futuro.No puedo mirar un evento aisladamente, los hechos de la vida no pueden ser comprendidos abstractamente, porque estos interpretan el pasado y además deben estar dispuestos a ser ulteriormente interpretados en el futuro. Por eso, no puedo abstraerme en un presente de las cosas, sin mirar un presente al lado del crucificado, sólo a su lado, podré mirar el verdadero presente y la eternidad. Toda mi vida la debo interpretar a la luz del resucitado, hacer una hermenéutica de mi historia de salvación.

He estado muy filosófico hoy, será que lo he estudiado esta tarde, pero para resumir más simplemente, ahora soy feliz, porque he mirado a la eternidad, a Dios, he estado por meses mirando mi ombligo pensando que miraba al futuro, y sin embargo, no veía a más de medio metro de distancia. Recibid un fraternal abrazo.




martes, 9 de marzo de 2010

Quédate



"¿Quién podrá calmar de mi alma la tempestad?"

"¿Quién podrá dar a mi esperanza un nuevo hogar?"

"A pesar de mis rechazos, sigues dándome tu luz" --> Desde siempre y para siempre

Señor, hace mucho tiempo que la tempestad azota lo más profundo de mi ser, ayúdame a no tener miedo, a confiar en ti, a no perder la esperanza. Señor, dame las fuerzas para caminar por encima de las aguas, a no tener miedo de mis miedos, pero para ello, tengo que poner mi fe en ti, porque con mis fuerzas me hundo, y sin embargo, ahí estás con tu mano para rescatarme, una y mil veces. Mi experiencia me lo dice, mi corazón me lo dice, sólo contigo puedo caminar seguro en medio de esta vida,y sin embargo, quiero poner el mundo a mis pies, quiero que todos me quieran, quiero ser el centro del mundo, siempre quiero tener la razón, mis juicios a los hermanos son constantes, ¿por qué me siento cada vez más alejado de tu voluntad?¿Por qué cada vez me siento más pecador? No, no es un malestar psicológico, sino una separación de amor.

Me quiero dar la vida y la pierdo, la busco y no la encuentro, y sin embargo, tú estás ahí, en el centro más profundo de mi ser. Ten paciencia conmigo, no estoy dando mis frutos, lo sé, pero durante este año el agricultor me abonará y me cuidará para que pueda darlos. ¿por qué debo estar en medio de la viña si no doy fruto? Ayúdame a poder encontrar ese abono necesario para que dé fruto, ayúdame a encontrar momentos íntimos de soledad y oración, para que así, tu te puedas transfigurar dentro de mi corazón. Amén.