domingo, 3 de enero de 2010

Fiesta de la "humildad"


Querido lector, me dirijo hoy a vosotros para expresaros el sentimiento que tuve al leer este panfleto el otro día.
Hace una semana, se realizó en Madrid un celebración eucarística por la familia, coincidiendo con la solemnidad de la Sagrada Familia de Nazaret. Cuando se terminó la misa en la iglesia donde hago la pastoral (una iglesia moderna y activa a las afueras de Roma), me encontré está panfleto "publicitario" sobre el encuentro de Madrid en la mesa de los folletos. En un principio, me alegré mucho, y pensé: "se han movido mucho este año, han hecho publicidad fuera de España".

No quiero entrar en la polémica de la conveniencia o no de este encuentro promovido por el cardenal Rouco, ya existen multitud de blogs cristianos que hablan en pro o en contra de este encuentro. Cada uno haga con su libertad lo que quiera, aunque soy del parecer que no podemos luchar con las mismas armas, intentando buscar números, sino quizá sería más importante una manifestación distinta a favor de la familia a nivel diocesano (ya que jurídicamente no existe la Iglesia de España, sino las iglesias locales,es decir, las diócesis), e incluso creo que el mensaje llegaría a más gente, porque los datos de los medios de comunicación son come la noche y el día, dependiendo del signo político, y hay más artículos contrarios y que fomentan el odio "cristiano" que a favor. Tenemos que actuar desde las familias, no desde el poder, y ser la sal viva en medio del pueblo. Por eso apuesto trabajar desde la humildad, nada de grandes números y manifestación de poder. Además, no creo que una eucaristía multitudinaria sea la mejor forma de vivir la liturgia, para ello mejor hacer un pequeño encuentro festivo, que para algunos sólo les importa las cifras (jo, y eso que no quería hablar de este tema, pero se me va la lengua).

A lo que iba, que era el meollo del artículo. Si miramos la fotografía, abajo de todo, en amarillo esta escrito: "participan cardenales, obispos y familias de toda Europa" ( ¿no falta algo?) Sí, no están los sacerdotes, no están los religiosos, no están las hermanas,... que me imagino que también participarían. Pero esta frase es un signo de la mentalidad que se tiene. Sólo importa la jerarquía, los cardenales y los obispos, los otros todo incluido en familias de toda Europa. No nos podemos quejar cuando la gente sólo mira de la Iglesia los cargos eclesiásticos, si nosotros somos los primeros en ver una diferenciación jerárquica. Pero todos somos iguales a los ojos de Dios, desde el Papa hasta el último bautizado, todos somos pueblo de Dios.... Me gustaría saber cuantos obispos estuvieron ese día en medio de su rebaño, en medio de su pueblo acompañándolos. Me imagino que muchos estarían en la "tribuna" para hacerse ver, y que ni siquiera sabrán cuanta ovejas de su rebaño han acudido al encuentro.

Resumiendo, y como escuché una vez decir a un cardenal: "ojalá en la Iglesia fuéramos menos pero más auténticos". Vivamos desde la humildad y la sencillez de la familia de Nazaret, no con gritos y grandes ruidos, sino desde el silencio, la oración y la contemplación para poder ser así ejemplo de vida. Un fuerte abrazo.
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